Continúa el suspenso

La academia hace lo que tiene que hacer

16/12/2013 | EL DIARIO

Un sufrido gol de Jaime Arrascaita cuando a Bolívar se le escapaba el partido, devolvió a los celestes el sueño del bi-campeonato. Quien mejor que un jugador que hace poco percibía un sueldo de Bs. 750 para ser el único capaz de obrar el milagro ante un Blooming que, en inferioridad numérica por más de 60 minutos, dio cátedra en el arte de defender.

La Academia había dispuesto de la posesión del balón, pero, después de inaugurar el marcador, a través de Juan Carlos Arce, repitió esos vicios: ineficaces en la ofensiva y carentes de una identidad colectiva para superar sistemáticamente al rival. El empate de la visita, el gol de cabeza de Dennis Pinto, puso en evidencia por enésima vez que la defensa celeste está años luz de ser una de jerarquía para un venidero certamen internacional. Sin embargo, fue un triunfo para los hombres de Portugal. Nada mejor que un gol en los últimos minutos para enviar a la hinchada celeste con una sonrisa a sus hogares, después de haber apretado en sus asientos como nunca. En Potosí, podrán cristalizar el ansiado bi-campeonato, gracias al sufrido gol de Arrascaita..

El planteamiento del cuadro celeste se caracterizó en constantes avances, pero poca profundidad. Es un hecho, que la Academia no es capaz de superar sistemáticamente a rivales que vienen a defenderse con dos listones defensivos bien plantados en su campo de juego. Simplemente, se observó, nuevamente, a un Bolívar como un equipo lanzado al azar, esperanzados en que la brillantez de algunos componentes del onceno puedan solucionar las dificultades. El resultadismo de las goleadas anteriores, ha cegado a los supuestos analistas, que gritan y lloran por el micrófono ante los gestos individuales y se olvidan visualizar al conjunto entero. Encontrar la respuesta del carente espíritu colectivo en Bolívar, es una misión imposible de cumplir para algunos.

Respecto al rival, Blooming jugó mejor con 10 que con 11. Aunque no lo crean, no estaba haciendo un mal papel antes de la expulsión de Edgar Escalante. La muralla defensiva cruceña resistió de menos a más, ante un Bolívar que, sin estar en su mejor nivel, ni lo estuvo ni lo está, se complicó más de lo previsto. El gol de Arce, al minuto 18’, presagiaba un partido fácil –diciéndolo en términos escolares–, teniendo en cuenta que abrir el marcador antes de los 20 minutos, suponía ver a un Blooming buscando el empate, abriendo líneas y adelantado hombres, pero no fue así. El gol de cabeza de Dennis Pinto estremeció al aficionado celeste y paralizó al entrenador Miguel Ángel Portugal, que miró insuficiente a su defensa, como un producto de ‘benditas rotaciones’. Pero, el aspecto de las rotaciones, han pasado a un segundo plano, porque no tener las armas suficientes para superar a un rival disminuido, presagia una participación en la Libertadores nada alentadora. Además hay que agradecer, que los visitantes, no concluyeron algunos de sus contragolpes.

Tras 45 minutos de insistencia con muy poco peligro y estrellar el esféricos en un par de ocaciones, Portugal optó encontrar en su banca la salvación, incluido el recién recuperado Rudy Cardozo, jugo pero tuvo una intrascendente participación. Pero, dentro de toda esa gama de posibilidades a disposición en el banco, la salvedad la encontró en el talentoso y poco retribuido volante afro boliviano, Jaime Arrascaita, que había ingresado en lugar de Eduardo Moya. Arrascaita pudo cristalizar lo que tanto habían malgastado Ferreira, Arce y Callejón. Los hinchas celestes se guardaron en la retina como Jaime empujaba el balón al fondo de la red en el minutos 90, después de tanta insistencia, le daba un suspiro aquellos que habían sufrido como nunca.

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