La Selección iguala con Perú y no muestra argumentos para atacar

Sin armas no se puede atacar

06/09/2011 | LA RAZON

El mal mayor de la selección boliviana es ir a la guerra sin llevar armas, es su falta de argumentos futbolísticos —sean colectivos o individuales— para salir a flote en ocasiones en que ganar es una obligación y frente a un rival que sabe medianamente defenderse, lo que ayer se evidenció una vez más con el empate sin goles frente a Perú en el Hernando Siles.


Bolivia, en esta era Quinteros, es una cuando se defiende (sólida en sus líneas, ordenada incluso en el contragolpe, y a partir de ahí un rival complicado para cualquiera); pero a la hora de atacar es otra, se descompone cuando le toca pasar a ser protagonista de mitad de cancha para arriba y la tarea -de resolver un partido- se le hace demasiado difícil.

La ausencia de victorias tiene que ver con eso, Bolivia todavía es una mansa selección cuando ataca y de eso se aprovechan sus rivales. De paso, lo poco que genera en materia de llegadas lo desperdicia a través de definiciones defectuosas, como la que tuvo anoche Peña, la más clara a los 42 minutos del segundo tiempo, que podía ser la de la victoria si no resolvía débil regalándole el balón al golero Butrón.

Perú se plantó con dos líneas de cuatro y listo, suficiente para cerrar conductos hacia su arco, más aún ante un equipo -el nuestro- al que le cuesta hacer tres pases seguidos o inventar paredes y espacios para desequilibrar e internarse en el campo contrario. Sus recursos para ello son los pelotazos, los centros al área o cosa parecida buscando la lotería, que lo único que hacen en realidad -y eso ocurrió anoche- es facilitar la labor defensiva del oponente.

Bolivia dominó, se apoderó del balón, pero a la vez fue instrascendente porque el producto siguiente no había cuándo aparezca por una carencia de un conjunto que aparte de faltarle ideas, sufre la escasez de condiciones físicas y técnicas para resolver los problemas planteados por el rival.

En el primer tiempo fueron pocas las opciones de gol, se movieron bien Arce y Vaca, incluso Martins, pero les costó soltarse de las amarras que Perú les impuso desde el comienzo. Fueron menos, en todo caso, las del segundo período, apenas algún disparo de media distancia o esos centros que a veces tienen destinatario, pero sólo a veces...

Quinteros hizo algunas variantes y a la larga el mal fue el mismo. Y si es preocupante no ganar (van 11 con este DT), lo es más aún estando tan cerca del momento en que sólo van a valer los resultados.

Los datos

El mejor
Sin ser figura, Arce fue el más entregado para buscar vías de escape. Hábil y veloz, jugó demasiado solo.
La visita
Perú puso mucha gente para marcar, su idea era no perder y olvidó la posibilidad de ganar.

Aún falta pólvora para que haya explosión
Óscar Dorado Vega

Gustavo Quinteros, antes del partido, expresó un deseo en torno a los atributos del equipo: presión al rival y velocidad. Uno y otro aspecto despuntaron a medias, con intermitencia. Aparte, la selección no estuvo fina en el trato al balón y volvió a carecer de un referente de área para resolver las escasas oportunidades claras de gol que tuvo.

Es verdad que la iniciativa le perteneció en más del 90 por ciento del trámite. Perú (que por su color de uniforme y la ausencia de la tradicional banda pareció Venezuela...) apostó a ser defensivo y su contragolpe surgió a cuentagotas.

Bolivia deberá asimilar -y aprender- que todos sus rivales en la eliminatoria jugarán más o menos como lo hizo anoche el elenco de Markarián. En otras palabras: cerrando espacios, acercando las líneas, marcando de cerca y perdiendo tiempo... Para contrarrestar esa actitud hay más de una receta. Y la primera, seguramente, transcurre por la verticalidad en el desempeño (nada de toques intrascendentes, de aquellos que sólo sirven para desprenderse de la pelota) desde la zona propia a la contraria. También, en la medida de las posibilidades, cierta regularidad en el andar.

El equipo presente aún acusa demasiadas lagunas, ostensibles baches. Y los adversarios sabrán, como Perú, aprovecharlos para tomar aire y recobrar el control de las acciones.

Para decirlo de otro modo: la propuesta debe acompañarse de argumentos efectivos. De munición que dañe. De lo contrario, como aconteció en la víspera, el gasto desgasta (permítase la redundancia) sin frutos concretos.

Tampoco se puede ser rotundo en el concepto. Y menos definitivos en la apreciación. Fue el cotejo inicial en La Paz y cabrá esperar que los movimientos se ensayen con mayor margen de tiempo, que no hay de sobra...

Aparte, una sugerencia que nace de lo visto en el Hernando Siles: es menester animarse a patear de media y larga distancia. Sin temores. Resulta ser un arma incómoda en grado sumo para cualquier visitante. Aún no se gana, lo que no deja de preocupar. Que el momento de la victoria, entonces, llegue cuando más importe. A corto plazo. Y cuando haya puntos de por medio. Suena a objetivo y deseo.

Óscar Dorado Vega
es corresponsal de Fox Sports en Bolivia.

Bolivia lleva 14 cotejos sin conocer la victoria

La era del técnico Gustavo Quinteros al mando de la selección boliviana sigue sin lograr victorias, ahora son 11 los partidos jugados, que se reparten entre empates y derrotas. Pero hay otro detalle complementario que no deja de tener importancia: ya suman 14 los encuentros consecutivos sin triunfos del elenco nacional, lo que equivale al periodo más largo en los últimos 60 años.

Todo comenzó después del triunfo sobre Brasil (2-1) en las eliminatorias (11 de octubre del 2009) rumbo al Mundial de Sudáfrica del año pasado. La derrota en Lima ante Perú (0-1) por la misma competición, el 14 de octubre, desató los 14 encuentros que jugó Bolivia sin obtener ninguna victoria, de los que empató seis y perdió ocho.

Anoche quedó superada la marca, poco grata (cuando el técnico era el argentino Héctor Veira) de 13 cotejos sin ningún triunfo, ocurrida en el año 1999.

Sólo seis goles en 11 partidos

Bajo promedio
Con Gustavo Quinteros como DT, Bolivia logró apenas media docena de goles en 11 partidos, entre oficiales y amistosos (0.54 de promedio). Los autores fueron: Juan Carlos Arce, con dos (uno de penal); Ricardo Pedriel, Edivaldo Rojas, Pablo Escobar y Rudy Cardozo, a uno cada uno.

Debutó Chumacero
Alejandro Saúl Chumacero (The Strongest) debutó anoche en la selección nacional y lo hizo a los 20 años, cuatro meses y 14 días de edad. Jugó los últimos 15 minutos en el estadio Hernando Siles.

Los 60 de Raldes
Ronald Raldes disputó su encuentro número 60 en la selección, y el décimo a las órdenes de Quinteros. Por su parte, Joselito Vaca jugó su partido número 54 e igualó la cifra del Bomba Limberg Gutiérrez.

Los 50 amistosos
La selección boliviana jugó anoche el cotejo amistoso número 50 en suelo nacional. El balance es el siguiente: 17 ganados, 16 empatados y 17 perdidos. Anotó 80 goles y su valla fue vencida en 65 ocasiones.

Opiniones Desde los camarines del Siles

Gustavo Quinteros (DT de Bolivia)
‘No me afecta no ganar amistosos'

No me afecta para nada no ganar los amistosos. A mí me contrataron para preparar un equipo que sea capaz de clasificarse al Mundial de Brasil, y los amistosos no te clasifican.

Juan Carlos Arce (delantero)
‘El equipo tiene llegada'
No debemos alarmarnos, es verdad que nos falta concreción, generamos muchas opciones de gol, pero no supimos convertir, sin embargo, el equipo tiene llegada.

Sergio Markarián
‘Bolivia jugó bien, tuvo agresividad'
Bolivia jugó bien, tuvo agresividad como no la había tenido en Lima, buscó el resultado, los felicito, pues creo que están mejorando. Este empate es muy bueno para Perú.

 

Periodista:Eugenio Aduviri - La Paz

 

“Las opiniones.. expresadas en esta noticia son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de bolivar.com.bo