Susto celeste

John Córdoba casi pierde el conocimiento en plena práctica en Tembladerani, pero no pasó a mayores

17/08/2011 | LA PRENSA

El diagnóstico médico es que le bajó la presión al delantero porque no desayunó bien. Éste sintió mareos antes de caer al suelo.

Un susto, que por fortuna no pasó a mayores, sufrió ayer el colombiano John Córdoba en el entrenamiento de Bolívar. El atacante se mareó en pleno campo de juego mientras desarrollaba el trabajo con el resto de sus compañeros. La baja en el nivel de azúcar en la sangre provocó mareos en el futbolista, quien reconoció que no perdió el conocimiento, pero estuvo cerca.
Todo transcurría con normalidad, Córdoba desarrollaba la sesión junto con los delanteros José Alfredo Castillo, William Ferreira y Rodrigo Vargas, pero poco a poco su ritmo fue bajando y quedó relegado del resto, hasta que en una vuelta no aguantó más y se tiró al piso; quienes alertaron del hecho fueron los arqueros Marcos Argüello y Romel Quiñones. Pidieron asistencia médica, la que llegó con Eric Koziner y el fisioterapeuta Omar Rocha. Después de unos 15 minutos de atención, el futbolista se paró y se dirigió al gabinete médico con ayuda de los profesionales. "Es la primera vez que me pasa en mi carrera deportiva, no sé qué sucedió, sentí mareos y luego no pude más. Pero no es nada grave, sólo fue un momento y nada más", explicó Córdoba.
La explicación médica es que al jugador "se le bajó la glicemia".
¿Qué significa esto? La glicemia se define como el valor de los niveles de azúcar presentes en un litro de sangre. El azúcar que se mide proviene de los alimentos que son ingeridos por el organismo. El azúcar es vital para el desarrollo de las funciones del organismo, es una de las fuentes energéticas importantes. De acuerdo con Koziner, el colombiano no desayunó bien, razón por la que se vio afectado en la tarea. Además, el sol, la temperatura ambiente y una gorra de lana de color negro en la cabeza incidieron para que se le baje la presión. Ayer por la tarde, Córdoba estuvo en Tembladerani y realizó un trabajo más liviano. El técnico Guillermo Hoyos restó importancia al hecho.

La frase

"No podemos relajarnos, la serie que nos ha tocado es la más difícil. Vamos a trabajar duro para lograr los objetivos".

Lorgio Álvarez / ZAGUERO CELESTE

Vía skype

Ayer fue el Día de San Roque, y en Bolívar, el técnico Guillermo Hoyos se emocionó al recordar a sus tres perros que se quedaron en Barcelona, España, con su familia.
De los canes de Hoyos, dos tienen nombres bíblicos: Salomé y Nazaret; el tercero es particular: Gordon. Son los tres boxers que cuida la familia Hoyos en Barcelona y que el técnico celeste recuerda con nostalgia en La Paz. La única forma que encontró para verlos es vía Skype.
En La Paz, el DT bolivarista "adoptó" muchos perros de Mallasa, del camino que une a La Paz con Copacabana y de otros lugares, a los que da comida. Hoyos rindió su homenaje a los canes. "Son leales y nobles", dijo.

 

“Las opiniones.. expresadas en esta noticia son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de bolivar.com.bo